Balanza con impresora ayuda en cada tienda

La balanza comercial con impresora permite un servicio al cliente rápido. Funciona perfectamente donde no solo cuenta el peso preciso, sino también una estimación rápida del precio. La báscula funciona con la mayoría de los sistemas de gestión de ventas computarizados. Una de las funciones más importantes es la impresión de etiquetas. Las pegatinas pueden contener mucha información sobre los productos pesados, por ejemplo, nombre, peso, precio, fecha actual o vida útil. Además, es posible imprimir códigos de barras, que posteriormente facilitan el servicio al cliente en los mostradores de caja. Esto permite, por ejemplo, cambiar rápidamente los precios de los productos en las promociones. La función de imprimir información diversa en etiquetas autoadhesivas facilita la marcación de los productos. Cada báscula está equipada con un teclado extenso que le permite definir rápidamente un fácil acceso a una gran cantidad de productos vendidos. Todas las básculas funcionan sobre la base de la fuente de alimentación de la red y se pueden conectar fácilmente a las cajas registradoras que operan en una instalación determinada.

¿Por qué invertir en básculas con impresora?

La báscula de etiquetado electrónico le permite verificar instantáneamente la báscula, y el código de barras facilita la obtención de la información necesaria durante la venta. Cada balanza tiene un amplio rango de pesaje y está equipada con una pantalla LCD alfanumérica clara y retroiluminada y un sistema de impresión duradero y confiable. Dependiendo de sus necesidades, puede elegir entre etiquetas, papel térmico o papel térmico autoadhesivo. Todos los dispositivos le permiten personalizar las etiquetas. Gracias a esto, puede ponerles no solo el peso y el precio del producto, sino también la vida útil, la composición de los productos o la lista de alérgenos, e incluso los eslóganes publicitarios de su tienda. El marcado preciso de cada producto se lleva a cabo durante el pesaje y la facturación, lo que le permite optimizar el trabajo de su punto de venta. Las básculas se pueden controlar mediante un teclado programable, así como mediante pantallas táctiles, lo que hace que el funcionamiento de estos dispositivos sea muy sencillo y comprensible para cualquier usuario.

Apuesta por básculas modernas, fiables y funcionales

Los dispositivos de pesaje modernos con la función de imprimir etiquetas tienen una amplia gama de aplicaciones. Este tipo de equipo es utilizado con mayor frecuencia por grandes puntos de venta, como supermercados e hipermercados o tiendas de descuento de alimentos. Funcionan perfectamente donde no solo cuenta el peso preciso, sino también una estimación rápida del precio. Las balanzas comerciales con impresora son necesarias en la venta de frutas, verduras, así como productos como embutidos en porciones, productos lácteos, delicatessen, pescado. Son útiles en varios tamaños de puntos de venta al por menor al etiquetar productos preenvasados.

Diferentes tipos de básculas

Una amplia gama de tipos de básculas de etiquetado facilita su adaptación a sus necesidades específicas. Estos incluyen los siguientes modelos:
diseñado para el autoservicio, equipado con teclas de acceso rápido físicas o una gran pantalla táctil, popular en los puntos de venta más grandes, utilizado donde el cliente pueda pesar los productos de forma independiente y etiquetarlos.
muy extenso, con una pantalla clara, generalmente utilizado en tiendas de gran formato en puestos de pesaje operados por empleados,
pequeño, con un diseño relativamente simple, ideal para pequeñas tiendas, por ejemplo, tiendas de carne, confiterías, panaderías.

Obtenga la funcionalidad completa de las básculas de efectivo incluyéndolas en el sistema informatico

Prácticamente cualquier báscula de etiquetado se puede utilizar como un equipo completamente independiente. Sin embargo, utilizará su funcionalidad completa cuando lo conecte al sistema informatico. Esto le da acceso a la base de datos de bienes y sus precios. El dispositivo de pesaje también se puede combinar, por ejemplo, con un lector de códigos de barras. Los nuevos modelos de básculas de impresión de etiquetas están perfectamente adaptados para trabajar con el entorno informático de una instalación comercial. Tanto una red ETHERNET cableada como una red inalámbrica W-LAN se pueden utilizar para la comunicación.

Conecte varias básculas a un sistema integrado

Algunos modelos están disponibles con la función de vendedor móvil. Si un empleado tiene varias básculas de etiquetado en el stand, puede usarlas al mismo tiempo. Imprimirá información agregada sobre todos los códigos pesados en forma de un código especial. Después de escanearlo, los datos irán automáticamente al sistema fiscal.

¿Qué buscar al comprar una balanza con impresora?

La gran variedad de modelos de estos dispositivos disponibles en el mercado facilita la búsqueda de equipos perfectamente adaptados a sus necesidades. Las escalas de etiquetado difieren entre sí tanto en parámetros técnicos como en funciones, que pueden ser literalmente docenas. Al comprar un dispositivo de este tipo, preste especial atención a: el sistema de impresión de etiquetas, incluida la velocidad de operación, la resolución de impresión y el tipo y costo de los consumibles, la capacidad de programar sus propias plantillas para etiquetas, el rango de pesaje y su precisión, la calidad de los materiales utilizados para producir el plato de pesaje y su tamaño.
Si tiene altas necesidades de etiquetado, verifique qué información podrá aplicar a las pegatinas. También preste atención a la simplicidad de operación de las funciones básicas de la escala, es decir, tara. También asegúrese de que el dispositivo de pesaje que elija esté legalizado.

Compra una balanza adaptada a tus necesidades

Cada bascula con impresora de etiquetas disponible en nuestro surtido es una garantía que el fabricante ofrece durante al menos 12 meses de funcionamiento sin problemas. Todas las básculas de etiquetado operan de acuerdo con la ley, la legalización las hace listas para su uso desde el momento de la compra, sin necesidad de obtener certificados adicionales de su correcto funcionamiento.